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Rayón
Otros poblados zoques con sus imponentes monumentos se encuentran por el camino que sube rumbo a las montañas del norte y que primero atraviesa pueblos de ascendencia tzotzil en los Altos. El primero de los zoques en este ramal es Rayón con su iglesia dominica del siglo XVI que destaca por sus ventanas de estilo románico y su techumbre de madera y teja, ejemplo de la excelencia alcanzada por la carpintería chiapaneca de la época colonial. De ahí parte un camino alterno que lleva a Pantepec con su templo también construido por los frailes dominicos.
Tapalapa
Entre las montañas y bosques yace Tapalapa, que en la antigüedad comerciaba con la grana cochinilla, famoso producto de los zoques según las crónicas coloniales, y el ámbar. En Tapalapa, que es pueblo alfarero, destaca el templo dominico de San Agustín, tanto por sus volúmenes y detalles arquitectónicos, como por las muestras de la escultura sacra que se dio en la época virreinal entre los zoques y de la que el retablo mayor es un buen ejemplo.
Chapultenango
A partir de Rayón, el viajero atraviesa una rica región ganadera, productora de suculentos quesos y rica en paisajes como la cascada El Chorro del Zapote
en Tapilula o la Garganta del Diablo, una cañada por la que corre el azul río de La Sierra, en medio de una abundante vegetación y multitud de pequeñas cascadas, entre Ixhuatán e Ixtacomitán. De este último parte un camino alterno que conduce a Chapultenango y que guarda otra de las grandes joyas del arte colonial chiapaneco: el convento de La Asunción, uno de los de más calidad artística entre los edificios dominicos de la Provincia de los Zoques del siglo XVI. Imponente es su torre, junto a la fachada que se abre al atrio que todavía conserva su barda original. El Chichonal, el famoso volcán que hizo erupción en 1982, se encuentra muy cercano, pero por su condición de vulcanismo activo, su visita se limita al interés científico.
De Ixtacomitán el camino continúa por antiguas tierras zoques pasando por Solosuchiapa, Pichucalco, Juárez y de ahí rumbo a Ostuacán y la presa Peñitas. Atraviesa la ruta una próspera comarca ganadera, cacaotera y platanera.
Peñitas
El embalse de la presa Peñitas, parte del sistema hidroeléctrico del río Grijalva, forma un nuevo paisaje entre las montañas, las selvas y los pastizales con posibilidades de turismo alternativo. De este punto, el camino se reencuentra con la carretera Raudales de Malpaso-Huimanguillo, por donde el viajero puede retomar fácilmente el camino al sur.
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